
| :: ¿Dónde debemos extremar las precauciones? |
Aunque la mayoría de las radiaciones solares son eficazmente filtradas por el ojo, la exposición crónica a las mismas o una alta y selectiva cantidad de ellas en un corto espacio de tiempo, puede dar lugar, como hemos visto, a graves problemas oculares.
La población española en general y sobre todo los habitantes de lugares costeros o montañosos, sufre un mayor riesgo de contraer cualquiera de las patologías anteriormente citadas. Los esquiadores deben tener especial cuidado con el sol, ya que en la montaña, donde podemos disfrutar de unas saludables vacaciones practicando deporte, se dan todos los factores de alto riesgo para la salud ocular: en primer lugar, al estar ubicadas las estaciones de esquí en parajes de una gran altitud, la capacidad de protección de la atmósfera es mucho menor que en zonas más bajas; en segundo lugar, el exceso de luz y la radiación reflejada por los cristales que forman la nieve son mucho mayores; y por último, las largas exposiciones al aire libre que se dan en este deporte aumentan también la exposición a las radiaciones.
Estas características provocan anualmente un elevado número de lesiones oculares ocasionadas por una falta de prevención.