

| :: ¿Por qué debemos proteger nuestros ojos del sol? |
No cabe la menor duda de que las gafas de sol están la mayor parte de las veces asociadas a las distintas corrientes que marca la moda. Para algunas personas, este tipo de lentes son tan importantes como la ropa o como el perfume. No debemos dudar en ningún momento que los modernos diseños y los nuevos materiales han marcado profundamente a las gafas de sol como un elemento estético más. En los últimos tiempos, incluso están siendo utilizadas por algunas mujeres como simples diademas para el pelo o como un motivo de complemento que conjunte con un determinado color del vestuario.
Es importante saber que algunos dolores intensos de cabeza, conjuntivitis y fotofobias anormales (intolerancia y temor anormal a la luz), están producidos directamente por la utilización de gafas de sol sin ningún tipo de garantía de calidad, lentes que no disponen de los filtros adecuados para evitar el paso de la radiación ultravioleta a los ojos y las distorsiones anómalas de la imagen.
Cuando los ojos están demasiado tiempo expuestos a este tipo de radiación, ésta se almacena en cierto modo en el cristalino sin que pueda eliminarse, por lo que, a la larga, pueden aparecer cataratas.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la acción de esta radiación ultravioleta en los ojos, unida al manifiesto deterioro de la capa de ozono atmosférica, dará como resultado en los próximos años un alto incremento de cataratas factor desencadenante de 17,5 millones de casos de ceguera anuales , y otras anomalías relacionadas con nuestra salud visual y ocular, como queratoconjuntivistis actínica, úlceras epiteliales, degeneraciones corneales, edemas maculares, degeneraciones retinianas, etcétera.