

| :: Consejos para el tratamiento |
El tratamiento depende en gran manera del tipo de estrabismo de que se trate. En todos los casos, dicho tratamiento debe estar dirigido por un especialista y el primer punto que se debe tratar es sobre la adecuada corrección de los defectos de refracción que el paciente estrábico pueda tener.
Los bebés no pueden ser considerados estrábicos hasta que no tienen seis o siete meses. Pero si perduran los signos del estrabismo pasado ese tiempo, se debe acudir a los especialistas de la visión tan pronto como sea posible con el fin de obtener los mejores resultados. Es muy importante en estos casos la mentalización y trabajo a posteriori de los padres.
En cualquier caso hay que comenzar por la técnica de la oclusión, entre otras, para poder entrenar y mejorar el ojo desviado.
También son aconsejables los ejercicios dirigidos por el Óptico Optometrista de deslumbramiento retiniano, para que sea estimulada la fijación en la fóvea.
En los casos de estrabismos es muy necesaria la constancia y la regularidad para conseguir llevar a buen término el programa de reeducación visual.
Deben practicarse ejercicios de entrenamiento visual indicados por el Óptico Optometrista, tratamientos farmacológicos. Si llegara el caso, se recurriría a la cirugía por parte del oftalmólogo, acompañada generalmente con algún tratamiento ortóptico que ayude a desarrollar la fusión y la visión tridimensional (estereopsis).