La ambliopía, también llamada 'ojo vago' se caracteriza por una agudeza visual muy baja.
La ambliopía puede venir asociada a fijación excéntrica, estrabismos, trastornos motores y pérdida de la sensación sensorial binocular.
Las causas de la ambliopía pueden ser: estrabismos, anisometropías y defectos refractivos mal compensados, enfermedades oculares, alcohol, tabaco, envenenamientos químicos, etcétera.
Los padres y educadores pueden sospechar la existencia de ambliopía ocluyendo al niño uno de sus ojos y después el otro, y observar sus reacciones.
Los síntomas de que un bebé puede tenerlo cuando se le tapa el ojo con mayor agudeza visual son: lloros, falta de reconocimiento de personas, ojos perdidos, etcétera. Por otra parte, no reacciona a estímulos visuales y auditivos.
La ambliopía puede prevenirse si se realizan periódicos exámenes visuales a los niños. La detección precoz es fundamental para atajarla.
Las revisiones visuales periódicas en los colegios por parte de Ópticos-Optometristas contribuirán a una notable disminución del índice de ambliopías en la infancia.