En el ojo hipermétrope las imágenes de los objetos que se observan quedarán enfocadas en un plano por detrás de la retina.
El hipermétrope ha de realizar constantemente un esfuerzo acomodativo para enfocar las imágenes en la retina.
Un niño hipermétrope -sin ningún tipo de compensación óptica-, sentirá una falta de comodidad al estudiar y trastornos astenópicos (cefaleas, fatiga visual, nerviosismo, picor, escozor de ojos, etcétera).
Los síntomas comunes son: dificultad para lectura o escritura, imposibilidad de realizar trabajos en visión próxima, cansancio ocular, fatiga general, tensión, dolores de cabeza frecuentes, picor y escozor de ojos, acercamiento visual del texto, irritabilidad, nerviosismo, deslumbramientos, etcétera.
La hipermetropía no es una enfermedad y sólo puede compensar con unas lentes adecuadas, con el fin de mejorar la disfunción visual.
El hipermétrope compensado con gafas o lentes de contacto prescritas por el Óptico-Optometrista u otro profesional de la visión, verá con una mayor nitidez y sin fatiga ocular.
La miopía es el estado refractivo del ojo en el que la imagen de los objetos se forma delante e la retina y no exactamente sobre ella.
La miopía de nacimiento es muy rara y generalmente aparece entre los seis y los dieciséis años de la vida.
Las miopías aparecen durante la edad escolar como consecuencia de las tensiones visuales y posturales que debe afrontar el niño en los trabajos de cerca.
La miopía generalmente no es una enfermedad, sino una anomalía refractiva. Las soluciones a dicho problema están basadas en la prescripción de una correcta compensación óptica (gafas, lentes de contacto y/o entrenamiento visual), así como recomendaciones ergonómicas.
La prevención de determinadas miopías está basada en una solución óptica y adecuada y un programa de ergonomía visual diseñado con la colaboración de Ópticos-Optometristas.
Los padres y educadores deben estar muy atentos a la posible aparición de la miopía en los niños, observando cuidadosamente las acciones y posturas que adoptan al jugar o al realizar sus deberes escolares.
La revisión periódica de niños es muy importante para evitar la aparición de determinados tipos de miopías y controlar su evolución.