

| :: ¿Qué es la hipermetropía? |
Los hipermétropes pueden enfocar imágenes u objetos encontrados a distancias medias o lejanas, a costa de un esfuerzo acomodativo continuo, pero tienen mayor dificultad para enfocar con nitidez objetos cercanos o realizar un trabajo en visión próxima.
Debemos entender que una persona hipermétrope no tiene por qué tener buena visión de lejos y borrosa de cerca, ya que se podría dar el caso de conservar una acomodación suficiente para mantener una visión más o menos nítida a cualquier distancia, debido a un esfuerzo suplementario de los músculos ciliares.
El cristalino se puede ajustar a estas condiciones de visión colocando las imágenes lejanas justamente sobre la retina. Pero el poder de acomodación del cristalino en la hipermetropía no es lo bastante fuerte como para enfocar nítidamente objetos cercanos durante un largo período de tiempo, por lo que más tarde o más temprano los problemas ocasionados por la hipermetropía se hacen manifiestos. Esto sólo ocurre cuando se trata de pequeñas hipermetropías.
El hipermétrope mantiene, por tanto, un importante esfuerzo ocular para poder ver con nitidez en la distancia, y deberá hacer un esfuerzo aún mayor para conseguir mantener la atención visual mientras realiza una actividad en visión próxima, como leer, coser o escribir. El esfuerzo producido por los ojos hipermétropes causa fatigas, tensión e incomodidad.
Por tanto, un hipermétrope, sin compensación óptica alguna, sentirá en la mayoría de los casos una animadversión al estudio y, en líneas generales, manifestará algunos trastornos astenópicos (dolores de cabeza, fatiga visual, pereza en la lectura, sensación de picor, escozor o enrojecimiento ocular, etcétera), en cualquier tipo de actividad que lleve a cabo en visión de cerca