La miopía es el estado refractivo del ojo en el que la imagen de los objetos se forma delante e la retina y no exactamente sobre ella.
La miopía de nacimiento es muy rara y generalmente aparece entre los seis y los dieciséis años de la vida.
Las miopías aparecen durante la edad escolar como consecuencia de las tensiones visuales y posturales que debe afrontar el niño en los trabajos de cerca.
La miopía generalmente no es una enfermedad, sino una anomalía refractiva. Las soluciones a dicho problema están basadas en la prescripción de una correcta compensación óptica (gafas, lentes de contacto y/o entrenamiento visual), así como recomendaciones ergonómicas.
La prevención de determinadas miopías está basada en una solución óptica y adecuada y un programa de ergonomía visual diseñado con la colaboración de Ópticos-Optometristas.
Los padres y educadores deben estar muy atentos a la posible aparición de la miopía en los niños, observando cuidadosamente las acciones y posturas que adoptan al jugar o al realizar sus deberes escolares.
La revisión periódica de niños es muy importante para evitar la aparición de determinados tipos de miopías y controlar su evolución.