

| :: Tratamiento |
El Óptico-Optometrista, después del examen visual y de haber clasificado el tipo de miopía, adoptará las medidas adecuadas y prescribirá los medios compensadores (gafas, lentes de contacto y/o entrenamiento visual, etcétera).
Un examen optométrico determina si el sistema visual corre el riesgo de degradarse produciendo un aumento de la miopía.
Los padres y educadores deberán estar muy atentos a la posible miopía de los niños, observando cuidadosamente las acciones y posturas que adoptan al jugar o al realizar sus deberes escolares y visitar periódicamente al Óptico-Optometrista aunque no existan evidencias de miopía, ya que podrían aparecer otros problemas visuales más difíciles de detectar a simple vista.
Asimismo, se debe prestar atención a los posibles complejos de inferioridad de los adolescentes miopes. Lo ideal en estos casos es la utilización de lentes de contacto, ya que podemos correr el riesgo de que el joven polarice su vida hacia su problema visual.